
“Llevo tantos años, que ya casi no recuerdo cuando llegué” así empieza la historia de don Leo, un cachaco puro de esos que ya casi no se encuentran en Bogotá. En el corazón del centro, en la carrera 6 con 6ª, en el barrio Santa Bárbara, vive y trabaja desde hace 58 años. Es viudo y orgulloso padre de 5 hijos.
Cuenta que llegó en los años 60, cuando en el centro todo apenas se estaba empezando a armar. Buscó un trabajo para poder asegurar el bienestar de su familia y encontró una nueva forma de vida que lo marcó para siempre: "Nutripan".
Como empleado hizo parte de la transformación que vivió la distribuidora, que surtía de pan y de harina a los barrios del centro de Bogotá. En ese entonces, los dueños del negocio, una familia judía, decidieron abrir una "agencia" para aumentar su clientela y crearon la clásica panadería de barrio. A este lugar que llegaban clientes, amigos y vecinos a compartir sus historias.
Después de 20 años de trabajo, la señora Sara y don Jacobo, a quienes don Leo considera parte de su familia, le heredaron este tesoro que ahora él mantiene vivo. No solo porque es el sustento de su familia, sino el que le llevó a gran parte de sus amigos.
Desde hace décadas don Leo recibe a sus clientes, quienes lo visitan diariamente. Muchos de ellos pasan horas en silencio mirando televisión y tomando tinto, sentados en los bancos de color naranja intenso y verde que iluminan el local cuando el escaso sol bogotano se termina.
Al ingresar llama la atención el colorido intenso del lugar, que atrae por este rincón luminoso, perdido en el tiempo, rodeado de viejitos que parecieran que llevaban toda la mañana ahí, tranquilos y absortos en su propio mundo. A un metro de una ciclovía ruidosa llena de gente que se mueve tan rápido que no da tiempo de ver a los ojos.
A diferencia de lo que se observa en la calle del centro bogotano, que recibe miles de personas a diario, la panadería de don Leo es un espacio en el que se encuentra paz y tranquilidad, donde se puede sentar a pensar y sonreír, gracias a la calidez que despierta la esencia de este lugar.