
Cada vez más los jóvenes bogotanos son conscientes de lo importantes que son la conciencia, las creencias y las convicciones personales. Precisamente, para hacerlas respetar, se creó el artículo 18 de la Constitución Política de 1991 donde se garantiza la libertad de conciencia. “Nadie será molestado por razón de sus convicciones o creencias ni obligado a revelarlas o actuar contra su conciencia”, señala el texto de la carta magna.
En ese sentido, la objeción de conciencia surge como la herramienta para proteger el derecho a la libertad de conciencia en escenarios o situaciones en que a una persona le estén obligando a realizar acciones que le son contrarias a sus creencias y sus convicciones. El ejemplo más usual es la objeción de conciencia para la prestación del servicio militar obligatorio para los casos de personas que tienen creencias y convicciones contrarias a tomar las armas.
“Una persona, por razón de sus creencias personales o de aspectos relacionados con su ámbito interno puede negarse a realizar una acción que sea contraria a sus convicciones. Dichas convicciones pueden ser religiosas, éticas, sociales, filosóficas, entre otras”, afirmó Maicol Quiroga, de la subdirección de Asuntos Religiosos de la Secretaría de Gobierno.
Aunque la objeción de conciencia no se restringe solo al ámbito del servicio militar obligatorio, es allí donde ha tenido un mayor desarrollo. Se puede objetar conciencia, por ejemplo, en casos como el de un doctor que por sus convicciones se niegue a practicar un aborto; un notario que no quiera a casar a una pareja del mismo sexo o prácticas como la transfusión de sangre.
Vale la pena aclarar que no todas las personas pueden o deben objetar conciencia. Es exclusiva para aquellas personas que se vean obligadas a realizar alguna acción que sea contraria a sus convicciones o creencias.
Para el caso puntual de la objeción de conciencia frente al servicio militar obligatorio, aplica a todos los ciudadanos que sean aptos para ser incorporados a las filas, pero que, por razones de conciencia consideran que sus convicciones son contrarias a participar en una fuerza militar.
Para hacer el trámite se debe presentar una solicitud ante la Comisión Interdisciplinaria de Objeción de Conciencia en cada Distrito Militar. Allí se deben entregar:
La presentación de la solicitud de objeción de conciencia suspende el proceso de incorporación al servicio militar obligatorio hasta que se obtenga la respuesta.
Para mayor información sobre el tema se puede dirigir al correo electrónico de la Subdirección de Asuntos de Libertad Religiosa y Conciencia: asuntosreligiosos@gobiernobogota.gov.co