
Cuando empezó la pandemia, Paola Medina se vio forzada a cerrar su microempresa ‘Uniformes Blancos y Colores’, ubicada en el centro de Bogotá, y despedir a 25 empleadas de la confección, madres cabeza de familia, que trabajaban en su taller.
“Somos una empresa que fabrica uniformes y pues con todo el tema de la pandemia perdimos clientes y desafortunadamente tuvimos que cerrar la empresa. Esta crisis duró aproximadamente entre seis meses y un año”, recuerda Paola.
Ella se enteró del programa ‘Microempresa Local’ por medio de la Secretaría Distrital de Gobierno, se inscribió y salió elegida. Le entregaron 10 millones de pesos en efectivo y capacitaciones en diferentes áreas que le permitieron entender que debía cambiar el modelo de su negocio. “Decidimos fortalecernos a través de medios digitales y crear nuestra empresa Uniformesflash.com”. Por esa razón, ahora, el 70% de las ventas las hacemos a través de redes sociales, principalmente Instagram y el 30% en el local que reabrió en la carrera 13 con calle 17, en el centro de la ciudad.
Una vez estructuró su empresa y la empezó a consolidar buscó a sus antiguas empleadas del taller, las motivó, las capacitó y les ayudó a montar talleres en sus casas, donde ahora funcionan como microempresas satélites a las que les envía trabajo continuo para cumplir con sus pedidos.
“El 80% del dinero lo invertí en contratación de personal nuevo con prestaciones sociales”, dice orgullosa de su emprendimiento exitoso que, asegura, en los últimos seis meses gracias a las capacitaciones de
'Microempresa Local' ha logrado incrementar las ventas en más de un 30%.