
Si tenían sospechas sobre la orientación sexual de Juan David Pérez Ríos, ahora pueden confirmarlo. Y es que durante los trece años que ha sido parte del equipo Gobierno, él no se había atrevido a hablar del tema, mucho menos cuando su jefe y compañeros de trabajo le insistían que participara en ´Solos y Solas´, el “Tinder” institucional de la época.
Julián, ha tenido grandes logros en el ámbito profesional, todo lo ha conseguido por mérito y con esfuerzo. Actualmente, hace parte del grupo de Gestión del Desarrollo Local en el equipo de planeación de la Alcaldía Local de Mártires. En cuestiones del amor, como él mismo lo afirma, ‘se encuentra en el mercado de lo usado’, y aunque por miedo a las agresiones, no se atrevería a caminar por la calle agarrado de la mano de otro hombre, sí espera conseguir a alguien que acompañe sus pasos.
Si se hiciera una nueva versión con enfoque diverso de ‘Solos, solas y soles’, no descartaría la posibilidad de participar.
¿Qué te motivo a participar en esta foto galería?
Me parece que lo que no se nombra no se visibiliza y eso hace una gran diferencia cuando eres parte de un segmento de la población históricamente oprimido y rechazado. Hace 40 años éramos delincuentes. No teníamos derecho a sentir o a expresar nuestro afecto en público. Yo no sé lo que es caminar por la calle tomado de la mano con mi pareja, por el miedo a que alguien nos vaya a agredir o nos vaya a insultar. Y creo que a través de estos espacios se le pone luz, se le pone nombre y se le ponen palabras, a algo que viene siendo realidad desde la misma antigüedad de la humanidad, pero que culturalmente estaba tapado. Debe salir y debe visibilizarse.
¿Por qué no le comentaste a tus compañeros de trabajo que eres una persona diversa?
Precisamente porque cuando yo llegué sucedía algo bien curioso. En Talento Humano había un programa que se llamaba ´Solos y Solas’ en el que se creaban espacios para que las personas solteras o divorciadas, pudieran interactuar con un enfoque heteronormativo. Siempre notaba como esa insinuación de mis compañeros y mi jefe me decían, “pues métase a ‘Solos y Solas”, y en ese entonces yo no sentía esa libertad de decir ‘no jefe, soy gay’.
¿Sientes que Gobierno es un entorno seguro para expresar tu sexualidad?
El cambio cultural que yo percibo desde cuando entré hasta ahora, ha sido totalmente notorio. Cuando yo llegué estos espacios de inclusión y de promoción de la diversidad eran muy escasos, se respetaba mucho a los seres humanos y por la misma misionalidad de la Secretaría de Gobierno, siempre ha tenido ese sello. Pero había unas características de cultura organizacional muy distintas a las que hay ahora y ese aporte a la diversidad es poder mostrar también la cara humana detrás del profesional, del servidor público que a veces, en medio del día a día, sí se hace un poquito difusa. Siento que ahora hay más apertura, más receptividad, más conciencia de la diversidad humana.
¿Cómo te ha ido con tu círculo familiar?
Bien, pues usualmente uno de hombre siempre acude a la mamá, que es la primera a la que uno le dice: ‘mamá soy gay’, y pues el choque cultural fue bastante complejo en su momento. Ya después me preguntaba por las parejas que tenía. Cuando los llevaba a la casa, como toda abuelita, los embutía de comida. Familiarmente puedo decir que he tenido apoyo y es una gran bendición.
Le envío un saludo a las que son mamás en este momento. En alguna época se pensaba que era un castigo la diversidad, por eso aquello de ‘lo prefiero muerto antes que marica o lo prefiero en la cárcel antes que Marica.’ No tomen como una maldición si su hijo o su hija, tiene una orientación sexual o de género diversa, es una oportunidad maravillosa de afianzar esa generosidad que debe tener alguien que trae seres humanos al mundo.
¿Le darías algún consejo a las personas que aún no hablan sobre su orientación sexual?
A quienes también están en el closet, que no son pocos, sé lo complicado que es. Por eso estoy saliendo del clóset institucionalmente en este momento. A uno le da miedo el rechazo, el estigma, la burla, el comentario de pasillo, las sonrisitas burlonas y ofensivas. Pero creo que en la medida de que arrojemos luz a este mundo vamos a poder ir cambiando a mejores escenarios de vida.
Antes el Código de Policía decía que ser gay era una contravención y ameritaba llevarlo a una cárcel por 72 horas. ¡Claro, la legislación ha ido muy rápido! ya tenemos el derecho al matrimonio, a heredar la Seguridad Social, ese tipo de cosas, pero el cambio cultural, lo que queda escrito en tu corazón y por allá en tu subconsciente, es más difícil y requiere mucho trabajo y todas las herramientas para mirarse al espejo y mirar sus zonas oscuras para tratar de arrojar luz.
“Siento que soy un privilegiado y un protegido de la vida y del sector público”
En mi caso particular, puedo hablar de que el mérito público existente te puede abrir puertas, te puede ayudar a lograr esas cimas que en unas circunstancias como las colombianas parecieran imposibles. Como que el hijo de una señora que hace el aseo pudiera ser el jefe de Control Interno del proyecto de infraestructura más grande del país.
Si eso es posible y no se necesita palanca ni nada por el estilo, es la férrea convicción de que, con tus habilidades profesionales, independientemente de quién seas, con tus cualidades personales y con un proyecto de vida trazado, con un norte bien definido, puedes llegar a donde te lo propongas.
Injusticias hay, no voy a decir que no, pero si algo le agradezco a la Secretaría de Gobierno es poder haber vivido este tipo de cosas que en términos profesionales me llenan, me hace sentir satisfecho y que en este momento hacen que pueda arriesgarme a salir del clóset laboralmente.