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Desafíos compartidos: Ser mujer y ser diversa

Martes, Julio 18, 2023
Desafíos compartidos: Ser mujer y ser diversa

Las relaciones son poderosas, y la conexión que Alejandra Parra tiene con su cámara es algo sorprendente. Ella se considera una persona normal, aunque no es normal ver arte en la cotidianidad que ofrece Bogotá en cada esquina. Esta chilena, que por lo general se mueve en bici, la que siempre habla con sarcasmo, la autora de su propio retrato no ha tenido mayor drama con su sexualidad, considera que es más difícil ser mujer que ser diversa.

En las relaciones heterosexuales no sintió las famosas mariposas en el estómago de las que todo el mundo habla, y cuando estaba en esa encrucijada, su madre dijo las palabras que la empoderaron y le dieron la tranquilidad de andar por la vida de la manera cómo ha decidido vivirla: “Si usted es feliz, yo soy feliz”.

Vive tranquila y feliz, o por lo menos eso creemos. Demuestra su talento cómo videografa en la Oficina Asesora de Comunicaciones en nivel central, y en las fotos que toma por ahí a diario, que al final del día, son obras de arte.

Entre Chile y Colombia, ¿en cuál país es más difícil ser una persona diversa?

Creo que en Latinoamérica en general, se maneja de la misma forma. Estamos en países super machistas y conservadores. Es cierto que acá he tenido menos rollos, porque obviamente conozco a menos gente y ha sido como tener menos intrusos, que puede ser la familia extendida, primos, tíos y toda la vuelta. Entonces ha sido tranquilo, no he tenido rollo. Tampoco es que me sienta diversa, me siento súper normal con una opción sexual y sentimental diferente, pero no creo que eso sea diferente. Creo que al final, así como van las cosas los heterosexuales van a ser minoría.

¿Has vivido algún episodio de discriminación laboral por tu orientación sexual?

No. No creo que discriminación como tal, no ha sido nada trágico. Pero igual creo que como ser mujer también es un poco complejo, entonces además si no eres la mujer que el heterosexual está esperando que seas, que es una mujer más clásica, conservadora, entonces uno no siente que encaja en algunos espacios, pero discriminación no, me pongo más en una posición como mujer que como lesbiana.

¿Entonces sientes que te afecta más el ser mujer que diversa?

Sí claro, yo no ando escondiendo mi sexualidad, pero tampoco la ando exponiendo porque me parece que no es una cosa importante para el resto, que sepan quién es mi pareja, al menos que sea un amigo. Y creo que las personas que me conocen suficiente lo saben. Creo que no es determinante en mi personalidad, mi sexualidad no me define como persona, no me hace menos o más inteligente.

¿Con respecto a Gobierno, crees que es un entorno seguro para las personas diversas?

Creo que ha ido mejorando, pero sí lo es. De alguna manera cuando se van haciendo visibles algunas cosas como la bandera arcoíris para que sea de conocimiento de toda la Secretaría, desde el que lleva trabajando acá 30 años y que no tenía idea que esto existía, de alguna forma la información hace que este tema se maneje como corresponde. Los símbolos ayudan un montón para que la gente se acerque a ver estas otras realidades que tampoco son tan distintas a las propias. Gobierno ha evolucionado un montón, pero siento que siempre ha sido un lugar agradable para estar. Nunca he sentido algún tipo de presión.

¿Siempre supiste que eras una persona diversa?

Siempre lo sospeché. Hace 20 años atrás no estaba la información que manejan ahora los chicos. En ese tiempo era un poco más complejo, creo que siempre tuve sospechas, pero tampoco tenía la certeza ni la información, estoy hablando de cuando era más jóven, entonces ni siquiera sabía que existía esta posibilidad.  

Tuve novio y andaba buscando las maripositas en el estómago y no aparecían. Era como, bueno, debe ser así …  hasta que vi que ser diverso era una realidad, que era una posibilidad, que había más gente como yo. Tuve un proceso de aceptación, pero en ningún punto creo que lo viví traumáticamente. Todo ha sido muy tranquilo.

¿Cómo tomó tu familia la noticia de tu orientación sexual?

Al principio ellos se angustiaron porque tienen expectativas para uno que son super heteronormativas, como casarse, que la casa, que el hijo. ¡Pero igual es una pendejada!, mi mamá al final me dijo que si yo era feliz ella iba a estar feliz. Obviamente pensó en algún momento la vaina de los nietos, pero tampoco fue un tema que ella me recriminara. En general, y afortunadamente, he tenido padres que me han apoyado un montón y que no les ha importado mi orientación sexual.

¿Qué crees que le hace falta a Bogotá para que realmente sea una ciudad donde cabemos todos?

Lo que le falta a Bogotá en general, y no creo que sea solamente con temas LGTBI, es empatía, un poco de solidaridad con el otro. Estoy hablando desde manejar bien, hasta respetar lo que el otro siente. Entonces creo que un poco más de empatía con el otro ser humano, independientemente de que uno lo conozca o no.