
Invocu es un proyecto impulsado gracias al programa ‘Es Campesino Local’ por ser una idea innovadora. Nació hace 8 años producto de la tesis de un joven ecólogo de la Universidad Javeriana, David Díaz, quien junto a sus padres y su amigo Gonzalo Sánchez decidieron darle la pelea al retamo espinoso. Esta planta, originaria de Grecia y traída hace más de 70 años a Colombia para controlar la erosión del suelo, afecta al medioambiente, ya que asfixia y mata al frailejón, una especie vital para la biodiversidad de los páramos.
Gracias al programa que fomenta la Secretaría de Gobierno, Díaz y su equipo pudieron cumplir su propósito de cuidar a los páramos. “La problemática con el retamo espinoso es grande. La gente intenta erradicarlo y lo que hace, por falta de conocimiento, es agravar el problema ya que su semilla se expande con facilidad. Luego de ser elegidos en ‘Es Campesino Local’ logramos semi industrializarnos y compartir nuestros conocimientos a las personas”, afirma Gonzalo, socio de Invocu.
David, de 29 años, luego de descubrir las repercusiones negativas del retamo espinoso para el ecosistema decidió enseñar a erradicarlo de manera correcta y a su vez transformarlo en productos que puedan ser reutilizados.
Es así como Díaz ofrece materas, llaveros, hojas para colorear, libretas y muchos productos más a todos sus clientes. De esa forma cada día crece más su emprendimiento mientras protege la flora en Bogotá.
‘Es Campesino Local’ es un programa de la Secretaría Distrital de Gobierno cuyo fin es apoyar e impulsar la ruralidad y a los campesinos de Bogotá, estimulado por las localidades de Usme, Sumapaz y Chapinero.