
A sus 29 años, Lauren, (nombre cambiado para proteger su identidad) jamás imaginó llegar a ser una de las víctimas atendidas por la Ruta Contra la Trata de Personas de la Secretaría de Gobierno. Lo que inició con una inocente oferta de trabajo que le hizo una vecina terminó en una pesadilla de la que todavía está tratando de salir. Esta joven venezolana cayó en una red de prostitución en la zona de frontera.
A las víctimas de este delito la Secretaría de Gobierno les brinda acompañamiento psicosocial, orientación jurídica, asistencia inmediata y servicios de alojamiento temporal, alimentación, atención en salud y transporte. Así mismo, se articula con la Fiscalía General de la Nación para resolver los casos y con otras entidades Distritales y Nacionales para brindar todo lo requerido por las víctimas, teniendo en cuenta las particularidades de cada caso.
“Yo tengo dos hijas y después de que me separé del papá de ellas no tuve cómo mantenerlas. Busqué trabajo en todas partes, pero la situación en mi país no era fácil. Un día una señora del barrio me dijo que en Cúcuta había formas de ganarse la vida limpiando casas y pues la necesidad me obligó a arriesgarme. Yo creía que esa era la mejor forma de poder llevarle un sustento a mis hijas”, narró Lauren.
Este fue el comienzo de una pesadilla para ella. Llegó a un lugar donde habían varias mujeres que también estaban esperando la “oferta de trabajo”. Ahí estuvo como tres horas, hasta que llegó una señora que les dijo que debían pagar por la traída hasta Colombia.
“La señora nos hizo un montón de cuentas, nos advirtió que no nos podíamos ir sin pagar y luego nos dio a entender que ella tenía un prostíbulo en el que podíamos trabajar para pagarle y que ya quedábamos a mano. Nos tocaba acostarnos con 12 hombres diferentes y de esa forma saldábamos la deuda con ella”, contó Lauren.
No tenían otra opción que aceptar ese pago, pero cuando la llevaron a un consultorio médico para descartar cualquier enfermedad de transmisión sexual, ella aprovechó para escapar y buscar ayuda.
“Dije que iba para el baño y en el primer descuido salí corriendo, busqué ayuda y me hablaron de una fundación en la que me dieron techo y comida por algunos días, pero empezaron las amenazas y por eso tuve que irme. Lo único que se me ocurrió fue coger un bus con la poca plata que me habían dado en la calle y sin pensarlo salí para Bogotá. No quise irme para mi casa por miedo a que le hicieran algo a mis hijas”, contó.
El desespero, desolación y confusión que mostró luego de llegar a la terminal fue lo que llamó la atención de dos auxiliares de Policía quienes la contactaron con personal de apoyo distrital y de ahí con el equipo de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobierno. Lauren fue atendida e incluida de inmediato a la Ruta de Atención a Víctimas de Trata de Personas, donde recibió apoyo psicosocial, económico y un lugar seguro para estar, mientras organizaba su vida.
De los casos atendidos en el 2021 por la Ruta contra la Trata de Personas de la Secretaría de Gobierno el 47% de los casos correspondieron a la finalidad de explotación sexual, el 17% a trabajos o servicios forzados, 10% a Servidumbre, 6% Matrimonio Servil y
20% no específicos. El 80% de estos casos fueron mujeres.
Las personas interesadas en accederá esta Ruta Integral de Atención a Víctimas de Trata de personas o que conozcan de algún caso pueden comunicarse a través del WhatsApp 300 2505050 o del correo electrónico lucha.trata@gobiernobogota.gov.co.
Desde el 2020, el Distrito viene adelantando la campaña #BogotáContraLaTrata en diferentes lugares la ciudad con el propósito que ciudadanos identifiquen claramente las situaciones que corresponden Trata de personas, que muchas veces son naturalizados por desconocimiento.