
“Gracias a los sicólogos de ‘Parceros’ entendí que era víctima de maltrato intrafamiliar y que tenía que salir de eso. Por medio de la ayuda económica del programa empecé a pagar arriendo y puse fin a esa situación”, así, con contundencia y seguridad, habla Dulce Isela Valencia Quiñónez, una joven ‘Parcera’ de 22 años, a quien el programa de la Secretaría Distrital de Gobierno le dio un vuelco total a su vida.
Dulce quedó huérfana a los 8 años en su natal Tumaco. Allí quedó al cuidado de una amiga de su recientemente desaparecida mamá. Sin embargo, con el pasar de los años y la llegada de la adolescencia las cosas se complicaron y terminó bajo la tutela del ICBF mientras sus familiares sobrevivientes hicieron las gestiones para obtener su custodia.
Durante un evento familiar en Cali contactó a una tía que la invitó a vivir a Bogotá a donde llegó con la ilusión de encontrar nuevas oportunidades laborales y de educación. “A mí me preocupaba en mi niñez no tener acceso a la educación superior”, dice Dulce.
En la capital del país conoció a un hombre con el que intentó conformar un hogar, pero al poco tiempo le empezó a prohibir salir, estudiar y la maltrató físicamente.
Entonces se enteró de 'Parceros por Bogotá', el programa que entrega una transferencia monetaria de $500.000 mensuales durante seis meses a cambio de que jóvenes en condición de vulnerabilidad hagan trabajo social y asistan a capacitaciones en temas como maternidad y paternidad temprana, prevención de violencia intrafamiliar y consumo de sustancias psicoactivas, entre otros.
En medio de sus labores sociales en 'Parceros por Bogotá' le pidieron ayudar a inscribir interesados en postularse al programa 'Jóvenes a la U', “entonces me surgió la idea de aplicar también, pasé las pruebas y obtuve mi beca para estudiar sicología y estoy muy contenta”, cuenta Dulce con orgullo.
Dulce pronto se graduará de 'Parceros por Bogotá' y por eso inició la búsqueda de un trabajo para alternar con sus estudios y poder ir mejorando su calidad de vida.